Para realizar una actividad de naturaleza no rutinaria, que requiera originalidad, imaginación, memoria; como por ejemplo, la pintura, la composición musical, el ajedrez, estudiar para unos exámenes, la oración, meditación, etc. Resulta recomendable, por no decir imprescindible estar en estado alfa. -¿Cómo accedo a dicho estado?-.
El individuo puede acceder al estado alfa por diferentes caminos; el primero, durmiendo, ya que la primera etapa del sueño (sueño MOR) es en estado alfa, caracterizada, en consecuencia, por gran actividad onírica. Segundo, por medio de técnicas de relajación o meditación como por ejemplo el yoga, el zen, el tai chi, etc. Tercero, haciendo uso de una tecnología desarrollada en Europa en los años 70, conocida como neurofeedback, consistente, en un dispositivo que capta la frecuencia de las ondas cerebrales, por medio de electrodos colocados sobre el cuero cabelludo y que muestra los resultados gráficamente en una pantalla o en forma audible por medio de tonos. Después de un corto período de entrenamiento, en el cual, la persona observa esta retroalimentación (feedback) de su estado cerebral, aprende a entrar a voluntad en los diferentes estados. Por esta razón en sus comienzos se denominó al neurofeedback como el yoga occidental. Estos dispositivos se consiguen en la actualidad por valores cercanos 550 $US y pueden buscarse por internet. El cuarto camino, es a través de una técnica de la PNL denominada ANCLAJE. El quinto camino, que obviamente como ajedrecistas no tenemos en cuenta, es el uso de drogas como el LSD.
-Bueno, como obviamente no puedo dormirme para enfrentar una partida de ajedrez, no puedo llegar a la sala de juego a practicar yoga, tai chi o zen, si no tengo posibilidades de adquirir una máquina de neurofeedback y definitivamente el LSD va contra los principios ajedrecísticos y mi salud, entonces, ¿cuáles son mis alternativas para entrar en alfa?-.
Próxima entrega, espera la respuesta a esta inquietud.